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Antes de estrenar ropa en Navidad debes saber esto


¿Utilizamos responsablemente nuestras prendas?, ¿Conocemos los procesos para la realización de la ropa que llega a nuestras manos?


Hay muchas preguntas que surgen de la industria de la moda, que no siempre son contestadas de forma honesta por desconocimiento general e indiferencia con el tema; sin embargo, hoy te contaremos algunas de esas situaciones para que te mantengas más informadx y puedas hacer una reflexión respecto a la manera de usar tu ropa.


En época de Navidad es más probable que prendas llegen a nuestras manos, porque las compramos o como regalo de amigxs y familiares, llenando nuestro closet de piezas que quizá utilicemos o que más bien dejemos abandonadas por los meses siguientes. Debemos saber que todo artículo de uso diario tiene una vida útil y se va desgastando, ya sea por el lavado, secado, planchado, decoloración, malos cuidados o el paso del tiempo. A pesar de todo esto y aunque cuides tu prenda muy bien, el fast fashion sigue siendo una de las principales causas de los cambios acelerados de la ropa, pero…


¿Qué es el fast fashion?


Es la producción de ropa en cantidades exorbitantes por la industria de la moda, en respuesta a las tendencias cambiantes y una “necesidad” que en la práctica no necesitamos para nada.


Esta forma de producción masiva no es fortuita y en los últimos años han salido a la luz las preocupantes problemáticas que esconde la industria textil. Comenzando por la precarización laboral y las condiciones deplorables en las que tienen a lxs trabajadorxs, pasando por la contaminación causada por la sobreproducción, los desperdicios de materia prima y la explotación de los animales no humanos y sus hábitats.


Según datos brindados por ONU medio ambiente, el Banco Mundial y la fundación Ellen MacArthur, promotora de acelerar la economía circular; la industria textil causa un efecto negativo significativo por cielo y tierra, como por ejemplo:

  • Ser la responsable de un 10% de las emisiones globales de carbono, afectando nuestra capa de ozono.

  • El gasto de más de 93.000 millones de metros cúbicos de agua al año para la limpieza, tratamiento y teñido de textiles. Y como consecuencia hay una contaminación de las fuentes hídricas con sustancias como el aluminio o el sulfuro de cromo.

Pero lo más doloroso es el uso y explotación de animales para la confección de prendas, en la industria textil se cría y asesina anualmente a millones de animales por la moda.


Materiales en prendas que deberías dejar de utilizar:

  • Cuero: Es la piel de algunos animales como cerdos, ovejas, vacas y corderos, tratada con sustancias químicas para endurecerla y volverla prendas como chaquetas, bolsos y botas.

  • Plumas: Proveniente de patos, gansos, pollos y otras aves a quienes se les quitan las plumas contra su voluntad para realizar productos como colchas, almohadas y sacos de invierno.

  • Lana: Para obtenerla animales como ovejas, conejos, cabras, alpacas y llamas son explotados.

  • Seda: Uno de los procesos más crueles es al que se somete el gusano de seda para conseguir este material. Debido a que se pone el gusano en agua hirviendo para adquirir la seda más rápido haciéndolo pasar por una larga agonía hasta morir, una vez más, por el egoísmo humano.

  • Pieles: Uno de los “materiales” más solicitados y con mayor número de asesinatos de animales. Osos, zorros, cocodrilos, lobos, conejos, serpientes, castores, gatos, perros, focas, lobos de mar y muchos más. Animales que no deberían ser utilizados para la creación de nada, es su piel y es su vida.

¡Los animales no son recursos!


Todxs lxs animales, como seres sintientes, tienen derechos morales básicos que deben ser respetados y es nuestro deber moral dejar de tratarles y utilizarles como propiedades o recursos. Son sus pieles, sus plumas, sus cuerpos, sus vidas, no las nuestras.


¿Y qué pasa con la contaminación?


La contaminación causada por las emisiones de gases de efecto invernadero está en aumento y el sector textil cumple con un gran porcentaje de responsabilidad en su irradiación. Un 87% de las fibras y textiles que se usan para confeccionar las prendas se incinera o va a un vertedero porque ya no son aptas para más creaciones.

También puede haber un gasto inadecuado de los recursos para la limpieza de nuestra ropa, algunos ejemplos de cómo podríamos mejorar nuestras formas de lavado son:

  • En caso de una pequeña mancha, NO laves toda la prenda. Limpia directamente en el lugar de la suciedad.

  • Lava a mano algunas prendas pequeñas. Ropa interior, camisetas esqueleto o pañuelos pueden ser prendas muy pequeñas fáciles de lavar a mano; así medimos el agua con las que las limpiamos.

  • En caso de tener lavadora, darle un buen mantenimiento para evitar fugas y pérdidas de agua.

Hay que replantearnos los usos que le damos a nuestras prendas en casa. Quizá tengas algún ropaje con un daño pequeño o un roto. ¡NO LO BOTES! Se puede arreglar con aguja e hilo y un buen parche.


Si todas las personas utilizáramos nuestras prendas dándoles el mayor ciclo de vida posible, los desechos serían menores y no habría tantos desperdicios. La industria textil debe reinventarse y nosotrxs debemos estar dispuestxs a contribuir dejando hábitos de consumo precipitados y presuntuosos solamente por las tendencias que impone la sociedad de masas.


Algunas recomendaciones para que hagas un uso responsable y consciente de tu ropa:

  • Sigue las recomendaciones de cuidado: Estás se encuentran usualmente en el interior de las prendas, contienen los materiales con las que fueron hechas y algunas recomendaciones para que logren el máximo de su uso del estimado.

  • Utiliza y reutiliza: Hacer un uso adecuado de las prendas que tenemos significa impactar de forma positiva al medio ambiente, ya que entre más usos tenga la ropa, habrá menos probabilidades de que pare en vertederos de basura.

  • Intercambia, dona, compra de segunda: Puedes hacer trueques o encontrar prendas de segunda mano de muy buena calidad, veganas y económicas, de esta manera contribuyes a la cadena de moda circular.

¡Qué no te dé miedo dar el paso definitivo hacia el veganismo!